Fuente: http://www.mir.es/DGRIS/Contigo/timos.html
En España, algunos recurren a la costumbre de gastar bromas el día 28 de diciembre, para engañar de sus amigos y conocidos y demostrar que son unos ingenuos. Al margen de esas gracias, hay otra gente que quiere abusar de la buena fe o desconocimiento de otros para engañarles… Te recordamos algunas prácticas que, al margen de que sean delictivas o no (los timadores intentarán que no puedan ser consideradas así legalmente) para que desconfíes y demuestres que no eres tan… Inocentón:
- Es un truco que no es nuevo pero, desgraciadamente, sigue teniendo efecto entre las incautas víctimas: supuestos directores de casting, de contratación o dueños de productoras realizan falsos casting para supuestos programas de TV, búsqueda de modelos, el show-business… en el que los convocantes, una empresa pequeña, exigen otras cosas. El fin último, obtener dinero o favores sexuales durante un tiempo para “tener especiales oportunidades para entrar en este mundillo tan difícil y cerrado”.
- Te ofrecen productos de marcas muy prestigiosas, a precios increíblemente baratos y fuera de su circuito habitual (tiendas y webs oficiales o con licencia de venta de dichas marcas). Lo venden gente en la calle, amigos de amigos, webs extranjeras… por supuestas excepciones en su distribución comercial o fabricación. No te dejes engañar: son réplicas… productos falsos, de ínfima calidad. No tiene ninguna otra explicación, por mucho que traten de convencerte de la racionalidad del precio y de intentar hacerla pasar por auténtica.
- “Productos milagro” anunciados repetidamente en diversas plataformas como grandes remedios para mejorar tu aspecto físico, cuidar tu silueta, frenar el envejecimiento, “vitaminas especiales” o cuidar tu mente, muchos de esos productos que se venden vía Internet o a través de canales de distribución tipo pirámide o muy similares, pueden no estar homologados por el Ministerio de Sanidad y ser dañinos o, simplemente, sus supuestas propiedades benéficas no están demostradas… Sean legales o no, la utilidad real de esos productos puede ser nula o, aún peor, entrañar algún riesgo para la salud.
- ¿Te ofrecen un trabajo muy bien pagado, sencillo y hasta compatible con otros? Aparentemente, un auténtico chollo… pero son ofertas de trabajos en las que contactan contigo sin que tú sepas aún bien cómo han encontrado tu email… Aún así, ese empleo es tan bueno que ni te paras a pensarlo y sigues todos los pasos hasta que, de repente, te piden que adelantes una cantidad de dinero, para realizar algún trámite previo e imprescindible para empezar a ganar “una pasta” importante y de forma fácil. Obviamente, es todo un invento buscado para engañar a internautas.
- Otro fraude que hacen con la promesa de un posible empleo es la de pedirte que completes la solicitud de empleo por teléfono, a través de un número de tarificación especial. “Curiosamente”, ese proceso te va a llevar el máximo permitido por la Ley, porque te pedirán varios datos, preguntarán preferencias, interrumpirán el cuestionario… y te habrán apuntado un coste de llamada importante. El supuesto empleo, desgraciadamente, no existe.
- Por la calle, chic@s con una supuesta minusvalía te piden que firmes con tu nombre y DNI tu apoyo a su supuesta ONG… Curiosamente, a continuación te pedirán que el apoyo lo reafirmes con un donativo… Y, curiosamente, esa aparente minusvalía se cura cuando creen no ser vistos por la gente…
- Las “pulseras holográficas”, a pesar de la gran promoción realizada porque se la hayan puesto diversas celebridades, no tiene ningún beneficio real demostrado para el equilibrio, resistencia, fuerza o bienestar para nadie, ni su nombre original ni su infinidad de imitaciones. El plástico y el holograma pueden suponerte un efecto placebo (resultado que sólo ocurre en tu mente), nada más…
- Masajistas callejeros que son supuestos expertos en fisioterapia y masajes relajantes y que ni tienen ni la formación ni la higiene ni las condiciones necesarias (ni, por supuesto, la autorización) para ofrecer ese servicio a nadie.
- Has ligado vía Internet… Un/a chico/a guapo/a contacta contigo vía mail o redes sociales… y mira tú por donde, se muestra simpático/a, dispuesto/a a hablar contigo… y, para colmo, ves sus fotos y ¡la verdad es que es impresionante! Podría ser el Mister/la Miss de nuestra provincia, muy fácil. Chapurrea mal el español, parece que habla inglés… y vive fuera, muy lejos de España. Pero resulta que es un/a chico/a encantador/a y quedáis en volver a hablar… Al poco tiempo, sigue igual de encantador/a pero, encima, ¡le encantaría venir a España! Lo malo, que tiene una historia triste detrás de él/ella: es tan pobre como guapo/a y cariñoso/a… y, aunque ansía caer rendido/a en nuestros brazos, no puede, porque no tiene dinero para pagarse el billete a España (si intentas ir a verle/a, su vida se lo impide… sugiere que lo mejor es que venga a verte). Pero tiene una idea: para venir a España y así estar contigo, le puedes enviar dinero para pagar su billete… No te deja comprarlo tú, tienes que enviarle el dinero. Si eres tan ingenuo de hacerlo, ahí desaparecerá… Sino, insistirá durante un tiempo… por si logra engañarte
- No creas en “historietas raras” que te llegan a través de reenvíos masivos de mail, cuyo supuesto origen son Instituciones serias (¡por ejemplo, Policía Nacional o Guardia Civil!)
o firmada por un supuesto miembro de éstas, en la que alerta ante alguna cuestión de seguridad grave o petición de reenvío de un mail de carácter solidario. Al margen de que su contenido sea falso, lo que buscan estos correos con hoax o bulos es que lo hagas circular… para obtener direcciones, con las que hacer ese spam que luego nos machaca con todo tipo de ofertas ¿Cómo saben nuestras cuentas? Pues con el pásalo de las inocentes o ingeniosas cadenas. ¡No los reenvíes!
- Te envían un sms o un mail y te dicen que has ganado un premio o te ofrecen un supuesto “chollazo” en una web, indicándote que necesitas llamar a un número que empieza por empiezan por 803, 806 y 807… ¡Desconfía! (o prepárate para un intento de conversación interminable… ¡y para el disgusto cuando llegue la cuenta!) Son los conocidos como servicios telefónicos de tarificación adicional -en especial, los que tienen esos prefijos-, frecuentemente utilizados para cuestiones esotéricas y demás… ¿Sabes que son mucho más caras que el resto de llamadas? ¿Y que, al facturarte mucho por cada minuto, tratarán de mantenerte mucho tiempo en línea para aumentar el coste?
- Gente que contacta contigo vía internet desde la otra punta del planeta pronto te cuenta una historia muy triste: esa persona o sus hij@s necesitan para sobrevivir algo muy sencillo en tu país (medicina, tratamiento, estufa…), pero como no se lo puedes hacer llegar, mejor, envíale el dinero…
- ¡Al loro con enviar SMS Premium! Puedes estar suscribiéndote, sin tú saberlo, a un servicio de mensajes que te costarán un dineral… Te lo solicitan para que así accedas a supuestos concursos para conseguir un atractivo móvil o tablet de última generación… Otra treta para engancharte es facilitarte a cambio de ese mensaje Premium información sobre cualquier tema, inscribirte en cualquier sorteo o informarte de determinadas noticias… Si te solicitan que envíes un SMS a un número corto, ¡atent@! Puede ser una encerrona para hacerte gastar muchos euros… hasta que logres darte de baja de dicha suscripción.
- Atento a las posibles estafas al comprar vía internet… Cuando encuentres ofertas extrañamente atractivas de gente o empresas que no conoces, en todo tipo de productos: coches de segunda mano casi nuevos y “demasiado” baratos, pisos en alquiler -o apartamentos vacacionales-, equipos audiovisuales muy avanzados, cámaras fotográficas último modelo, portátiles de marca muy vanguardistas, modernas y caras bicicletas… y a un precio realmente increíble. Eso sí, te pedirán que adelantes dinero o envíes una señal a través de entidades de pagos internacionales… para desaparecer luego.
- Supuestas editoriales literarias en busca de nuevos talentos jóvenes contactan con nosotros, porque están impresionados… ¡ante nuestras grandes cualidades como escritores! (y nosotros, al igual que nuestros profesores, sin saber apreciarlo!)
Ante “una pluma” con tanto talento, nos ofrecen la posibilidad de publicar un libro, en solitario o conjunto con otras “grandes promesas” de las Letras españolas… Cómo no, hay un pero: que los primeros ejemplares, que tú querrás tener en tus manos y mostrar y regalar a tu familia y amigos, los tienes que pagar, con lo que tendrás que adelantar cientos de euros…
- Nos envían SMS muy llamativos, incluso alarmantes, desde un teléfono… que no conocemos… y que ni tan siquiera es localizable. Internet y algunos programas de envío masivo de mensajes de texto a un coste muy reducido lo permiten, aunque luego el contenido sea mentira y todo una broma pesada, a la que no merece la pena darle vueltas… Si tenemos un móvil antiguo (que identifica el número de origen, no como los actuales), debemos enviar a Policía Nacional o Guardia Civil el mismo, para que puedan localizarles.
- Te llega un mail a través de una cadena, recomendándote que abras el archivo anexo, por lo divertido o espectacular que es… El riesgo de que instales en tu ordenador un troyano, virus o malware es elevado… ¡Cuidado con bajarte todo tipo de archivos y abrirlos sin precaución alguna!
- Concursos televisivos muy fáciles… en la que nadie logra el premio ni supuestamente llama al plató, ¡a pesar ser un reto aparentemente tan fácil! El engaño está claro: van a tratar de mantenerte en línea telefónica de tarificación especial todo el tiempo que la Ley les permite… y no te llevarás el premio.
- Falsos sorteos (premio: vacaciones paradisíacas, móviles de última generación, videoconsolas, un aparato reproductor Mp3…) en los que, curiosamente, es fácil participar, te toca el premio… y sus organizadores requieren un ingreso en señal de reserva, fianza… (desconfía del que te pide dinero para disfrutar de premios y asegúrate de que la empresa organizadora existe y es localizable).
- Webs falsas de recarga de móviles que lo que buscan es que les facilites tus datos personales y bancarios… Alegarán problemas técnicos para completar la operación… con lo que debes desconfiar enormemente de esas páginas que así te lo digan: ya tienen tus datos y querrán hacerte creer cualquier incidencia para que les llames a un teléfono de tarificación especial para “aclararla”.
- Desconfía de los grupos de Facebook extraños: aquellos que si te agregan afirman que supuestamente obtendrás utilidades nuevas y especiales (¡buenísimas!) o ayudará a que el mail o la red social no la hagan de pago cuyo único… Lo que buscan es instalar una aplicación en tu perfil en la red social que les facilite el acceso a tus datos personales.
- Atento a los falsos antivirus que aparecen en webs minoritarias y que te ofrecen un “barrido” gratuito en tu ordenador para hacer un diagnóstico sobre los virus y troyanos que puedas tener ocultos. Te detectará supuestos virus que requieren su limpieza, a lo que se ofrecen ellos con un precio especial (¡cómo no!). Si logran convencerte, les contratarás ese falso software… y les habrás dado tus datos.
CONSEJO PARA EVITAR SER ENGAÑADO CON ESTAS TRETAS: EN GENERAL, BASTA CON ESTAR INFORMADO Y SER PRECAVIDO (O, SI LO PREFIERES, DESCONFIADO) CON LOS SUPUESTOS CHOLLOS. COMO DICEN NUESTROS PADRES, “NADIE DA DUROS A 4 PESETAS”. SI NO CONOCEMOS A LA PERSONA O EMPRESA QUE HACE LA OFERTA O PROPOSICIÓN, ANTES DEBEMOS TRATAR DE ENTERARNOS DE QUIÉN ES, CON PLENAS GARANTÍAS… Y EVITAREMOS FACILITAR NUESTROS DATOS O ADELANTAR CUALQUIER CANTIDAD DE DINERO EN ESAS SITUACIONES. RECOPILAR INFORMACIÓN SOBRE LA PROPUESTA Y QUIÉN ESTÁ DETRÁS DE ELLA Y PORQUÉ PUEDE EVITARNOS QUE “HAGAMOS EL PARDILLO”. EN LAS PÁGINAS WEB DE POLICÍA NACIONAL Y DE GUARDIA CIVIL ENCONTRARÁS MÁS INFORMACIÓN Y PUEDES CONTACTAR CON NOSOTROS PARA COMUNICARNOS ESTOS TEMAS.